Car-to-gra-fí-a

Car-to-gra-fí-a

Recorrer una ciudad para amarla.

Tal vez de eso podría tratarse todo.

Lo digo porque tu cuerpo es una ciudad.

Lo digo porque tu yo no físico es también una ciudad.

Lo digo porque los sueños a veces son ciudades

y uno sale del sueño como quien sale de una conversación

o de un cuerpo

y no puede volver a casa

porque la casa es entonces el sueño

y la ciudad un cuerpo.

Lo digo porque a veces tus palabras

andenes / plazas / puentes

hoteles donde pasamos la noche y despertamos

en otras ciudades

en otros cuerpos.

Lo digo porque somos estos cuerpos

que son esos otros que somos.

Lo digo porque a veces

toda ciudad y todo sueño.

Lo digo porque quiero recorrer todos los sitios

donde alguna vez

alguien cruzó una calle o miró un semáforo

y se detuvo un instante.

Lo digo porque quiero trazar algunos mapas

y decir: en esta esquina, a la derecha

y saber que ahí está algo del presente

que construimos.

Lo digo porque tengo recuerdos

que son sueños y ciudades

y fotografías de cosas que nunca ocurrieron

pero sí. Como si el futuro fuera una ciudad

invisible que invocamos al tocarnos.

Lo digo como si el futuro fuera una ciudad

que se recorre si proferimos las palabras indicadas.

Tal vez de eso podría tratarse todo.

Invocar sueños o ciudades

para amarlas en futuros invisibles.

Para deletrearlas como quien avanza por calles

y avenidas.

Como quien frente al tráfico hace un alto

y decide tomar una ruta alterna.

Y la ruta alterna es un siempre recorrer más.

Registro #2

Hablábamos de cosas que caen

de cosas que al caer se precipitan hacia el lenguaje.

Hablábamos de piedras angulares

y otros asuntos de la pertenencia.

El verbo edificar.

El verbo rebobinar.

Hablábamos de los registros simultáneos.

De nuestra escritura entre todas las otras escrituras.

De entre todos nuestros cuerpos

hablábamos del que duerme del lado derecho de la cama.

De las constelaciones que tu mano dibujó

sobre mi espalda.

De asteroides y no besos

y del macho cabrío de Goya.

Hablábamos, sin duda

del polvo y las yeguas

que sucumben a los incendios.

De habitar tu risa hablábamos

como una casa o como una isla.

Hablábamos de fundar un reino

para producir el presente

de este hilo narrativo.

Hablábamos en femenino y en masculino.

Los cuatro hablábamos sin saber

qué decía quién.

Ordenanza

Lenguaje es cuerpo [inserte aquí la imagen del envío]

[inserte aquí no la imagen, el cuerpo]

[inserte no el cuerpo: las palabras que describen la imagen]

[inserte las palabras que son también cuerpo]

[inserte el cuerpo o la imagen del cuerpo]

[inserte lo que el cuerpo le dice a través de la imagen que lo representa]

[inserte aquí la representación del cuerpo]

[inserte sin palabras y sin lenguaje al cuerpo]

[inserte aquí la advocación, la invocación, el exvoto]

[inserte aquí no el cuerpo: inserte aquí el cuerpo].

Por Sara Uribe

@RaraUribe

(Querétaro, Qro., 1978). Poeta. Desde 1996 radica en Tamaulipas. Licenciada en Filosofía. Premio Regional de Poesía Carmen Alardín 2004, Premio Nacional de Poesía Tijuana 2005 y Premio Nacional de Poesía Clemente López Trujillo 2005. Becaria del FONCA, 2006-2007 y del PECDA, 2010 y 2013. Ha publicado: Lo que no imaginas (CONARTE, 2005); Palabras más palabras menos (IMAC, 2006); Nunca quise detener el tiempo (ITCA, 2008); Goliat (Letras de pasto verde, 2009); Magnitud –en coautoría con Marco Antonio Huerta– (Gusanos de la nada, 2012); Antígona González (Sur+, 2012) y Siam (FETA, 2012). Poemas suyos han aparecido en publicaciones periódicas y antologías de México, Perú, España, Canadá y Estados Unidos.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s