Hay días

Hay días

 

Nadie a la vista

simplemente vida en el mudo fluir de mi presencia.

 

No soy siquiera solo

triste siquiera

la soledad fecunda

gesta en el aroma de otro

tiene nombre propio

luz de imposible

el humo de un cigarro la convoca

alberga en el abismo de las letras

los visos del vacío la imaginan  violeta.

 

Cuervos de Odín aletean sobre el paso solitario

el olvido

olvidado

desboca en sinsentido.

Casta de abandonados la estirpe de los soledosos.

 

Hay días en que el silencio no tiene nada que decirme.

 

 

 

 

Beso para un hombre solo

 

La luna ciega

luna ciega

luna muda

 

A su paso por mi noche

su luna luz me besa la mejilla

su lunabrisa pone las manos en mis hombros

los vientres entrañas de mi historia

lobos instintos en mis seres

calman la sed con agualuna

amamantan lunaleche

cierro mis ojos

memorizo

efímeras caricias lunamieles.

 

Nubes blancas o negras

¡no importa!

la luna es ciega.

Tañer de gozo o de lamento

¡no importa!

la luna es sorda.

Nada en común nada en desacuerdo

¡no importa!

la luna es muda.

Por Martha Izaguirre

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